Captura de pantalla 2017-02-09 a las 13.19.36

09 feb Cuenca, una ciudad que apasiona

Asentada entre las hoces de los ríos Júcar y Huecar, esta ciudad Patrimonio de la Humanidad, por su riqueza monumental, es un placer para los sentidos y atrapa a quien la visita.

Su principal símbolo son sus Casas Colgadas, una joya de la arquitectura popular, aunque también destacan su Catedral de Santa María y San Julián, construida tras la reconquista; su Plaza Mayor, un lugar perfecto para disfrutar de su tranquilidad en una de sus muchas terrazas, y sus calles empedradas son los principales reclamos para quien la visita pero esta ciudad ofrece mucho más. También de obligada visita son sus famosos “rascacielos” del Barrio de San Martín; la Torre de Mangana del siglo XVI; el Puente de San Pablo o las ruinas de un Castillo del siglo XIII y el convento de San Pablo.

Una delicia son los paseos por la ribera del Huécar y el Júcar, rodeados de naturaleza, como también lo es visitar el nacimiento del Río Cuervo (un paraje natural propio de un cuento de hadas) o la Ciudad Encantada donde podrás ver cómo el agua, a través de los siglos, ha conseguido esculpir las rocas con formas muy curiosas. Precisamente, antes de llegar a la Ciudad Encantada, encontrarás el Ventano del Diablo, una especie de mirador con unas vistas impresionantes a la hoz del Júcar y a la Sierra de Cuenca.

A su riqueza patrimonial hay que añadir una gastronomía deliciosa y con mucho carácter junto con una agenda cultural y de ocio para todos los gustos,

 

Más información:http://turismo.cuenca.es